martes, 16 de junio de 2015
Agur
Me quedé con tu silencio
No como una guerra perdida,
sino como la distancia entre tus días
y los míos.
martes, 2 de junio de 2015
Absoluto vaivén
Los frutos de temporada, una mazorca, un altar.
Cientos de páginas descifradas letra por letra sin principio ni fin.
Un nacimiento de agua que cuenta
historias en tu ombligo.
Aires del sur, del norte,
la vida que te entra y sale por la nariz,
La inhalación que te llena el pecho
y emerge en sonidos claros.
Una semilla de orégano que inunda tu jardín,
que germinó arrancando una costra de tierra.
Posa tus palmas en el cielo
recordarás, que todo esto ya viviste...
...Que estás en la vieja casa de madera
comprendiendo lo que tanto has anhelado
como si fuera nieve limpia, monte sereno, llano y pradera.
Ahora tus ojos siembran sin tocar, sin saber,
sin volver la mirada, sin recordar el vuelo del pájaro.
A mis XXIII primaveras.
sábado, 23 de mayo de 2015
Las pérdidas.
Las pérdidas nos hacen encontrar
Por eso,
Después de cientas
grandes y pequeñas pérdidas,
comprendo que todo se va
para dar espacio al agua limpia.
Las pérdidas nos hacen encontrar
lo que no sabíamos que existía dentro
de nosotros.
Digamos que una pérdida o una puerta
que se cierra,
nos lleva a atravesar los laberintos
que nos abren a nuevos mundos.
Y es que
haciendo un recuento
de las veces que me he perdido,
que he creído perder, o que,
alguien me ha perdido de vista,
es cuando he hallado los
más grandes tesoros.
Por eso,
a mis pequeñas y
grandes muertes
gracias.
miércoles, 20 de mayo de 2015
La vereda y el río
Lo llevaba todos los días al río
Ahí descubrió las piedras, el murmullo del agua y la cal,
sus pies mojados y la sensación del río corriendo bajo su mirar.
La veredita que llevaba a casa era de tierra; en época de lluvias
uno siempre llegaba con los pies húmedos.
La recorrimos una y otra vez;
en días soleados, en días de lluvia; cuando se dedicaba
a imitar el canto de las ranas y a guardarlas
en un botecito para después construirles casas
con las hojas que recolectaba en el camino.
También en los días nublados; donde a veces lloró y
otras perdió la noción del tiempo inventando
historias de piratas y tesoros.
El río lo miraba ir y venir
crecer y olvidar
El río le daba, siempre le habló;
de los caminos por recorrer
de las historias por contar
de los murmullos por callar.
El río lo hizo río
y todavía le espera
al final de la montaña.
lunes, 18 de mayo de 2015
Lo dado dador
Salgo, vengo
Canto en la rueda que
gira con aires de tiempo
y me habla de sabios cuentos.
No hube
no existí como existo hoy
mis pies que andando me llevan
poco guardan la imagen del agua.
Dentro me lloran las manos,
llevan en gota los llanos
con mareas nocturnas y apacibles.
Mucho te he cantado mi canto
y poco he visto
que ni es mío ni es tuyo
sino ondas girando
Tenías la voz bien abierta
tenía yo el canto guardado,
pero como regalo me has dado
el sonido maduro
de un pájaro alado.
jueves, 14 de mayo de 2015
martes, 28 de abril de 2015
Marieta
Unos me dicen tormenta y otros pájaro,
en realidad
Soy círculos, ondas en el agua,
extendiéndose bajo el rayo temprano de sol
y la luna menguante.
Me veo muy seguido, paseando por las mismas dudas,
las mismas incertidumbres; me pregunto si he de irme,
si soy viento, y he de seguir las corrientes del norte
que me vienen susurrando, que es tiempo de volar.
Escucho la guitarra más rota,
más gastada y solo de ella salen cantos de pájaros
Un hilito de aire, se convierte en la voz que me dice
Marieta, ¡Canta!
miércoles, 22 de abril de 2015
VII
- ¿Que es el canto de los pájaros, Adán?
-Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar.
-Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas.
¿Por qué?, ¿Por qué no estoy madura yo?
-Cuando estés madura te vas a desprender de ti misma, y lo que seas de fruta se alegrará, y lo que seas de rama quedará temblando. Entonces lo sabrás. El sol no te ha penetrado como al día, estás amaneciendo.
-Yo quiero cantar. Tengo un aire apretado, un aire de pájaro cantar.
-Tú estás cantando siempre sin darte cuenta. Eres igual que el agua. Tampoco las piedras se dan cuenta , y su cal silenciosa se reúne y canta silenciosamente.
- ¿Que es el canto de los pájaros, Adán?
-Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar.
-Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas.
¿Por qué?, ¿Por qué no estoy madura yo?
-Cuando estés madura te vas a desprender de ti misma, y lo que seas de fruta se alegrará, y lo que seas de rama quedará temblando. Entonces lo sabrás. El sol no te ha penetrado como al día, estás amaneciendo.
-Yo quiero cantar. Tengo un aire apretado, un aire de pájaro cantar.
-Tú estás cantando siempre sin darte cuenta. Eres igual que el agua. Tampoco las piedras se dan cuenta , y su cal silenciosa se reúne y canta silenciosamente.
Sabines
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